Durante Galaxy Unpacked 2026, Samsung explicó cómo la inteligencia artificial está evolucionando desde funciones aisladas hacia experiencias más intuitivas, personalizadas y capaces de anticiparse a las necesidades de los usuarios.
SD, RD 4 de agosto de 2026. La conversación sobre inteligencia artificial suele girar alrededor de modelos cada vez más potentes o nuevas funciones sorprendentes. Sin embargo, para Samsung, el verdadero avance no consiste en que la IA haga más cosas, sino en que cada vez tenga que intervenir menos para ser realmente útil.
Ese fue uno de los principales mensajes compartidos durante la AI Roundtable celebrada en Galaxy Unpacked 2026, donde ejecutivos de Samsung explicaron que la siguiente etapa de la inteligencia artificial estará marcada por experiencias más naturales, capaces de comprender el contexto de cada persona y actuar de forma integrada entre diferentes dispositivos.
«La inteligencia artificial solo genera confianza cuando las personas experimentan beneficios reales en su vida diaria», explicó Jay Kim, Head of Customer Experience de Mobile eXperience Business de Samsung Electronics. «Nuestro objetivo es desarrollar experiencias que hagan la vida más sencilla, más personalizada y que, al mismo tiempo, respeten la privacidad de cada usuario».
Del teléfono inteligente al compañero inteligente
Durante años, la innovación en los smartphones se centró en incorporar más aplicaciones y más funciones. Hoy, la evolución apunta hacia un modelo diferente: que el dispositivo entienda lo que el usuario quiere hacer y le ayude a lograrlo con menos pasos.
Samsung denomina esta evolución IA agéntica, una nueva generación de inteligencia artificial capaz de coordinar distintas acciones para completar una tarea, en lugar de limitarse a responder una única instrucción.
En la práctica, esto significa que los usuarios ya no tendrán que alternar constantemente entre múltiples aplicaciones para organizar un viaje, responder mensajes, buscar información o crear contenido. La IA podrá comprender el objetivo final y colaborar en la ejecución de esas tareas de manera más fluida.
Una IA que conoce el contexto
Para Samsung, el smartphone ocupa una posición privilegiada dentro del ecosistema digital de las personas.
Es el dispositivo que acompaña al usuario durante todo el día y que concentra información sobre sus rutinas, preferencias, contactos, fotografías, agenda y hábitos de uso.
Esa cercanía permite que la inteligencia artificial ofrezca respuestas más útiles y contextualizadas.
«Cada persona utiliza la tecnología de una manera distinta. Por eso creemos que la IA debe adaptarse al usuario y no al revés», señaló Jay Kim durante la sesión.
Uno de los mensajes más reiterados durante la presentación fue que el crecimiento de la inteligencia artificial también implica una mayor responsabilidad sobre el manejo de los datos personales. Samsung explicó que Galaxy AI ha sido desarrollada bajo principios de transparencia, control y elección del usuario, combinando procesos realizados directamente en el dispositivo con servicios en la nube cuando es necesario, siempre buscando que las personas comprendan cómo se utiliza su información y mantengan el control sobre ella.
La confianza, señalaron los ejecutivos, dejará de ser un elemento diferenciador para convertirse en un requisito indispensable de cualquier experiencia basada en inteligencia artificial.
Una IA integrada, no fragmentada
Otro de los cambios que Samsung identifica es la transición desde funciones individuales hacia un ecosistema completamente conectado. La inteligencia artificial ya no estará presente únicamente en el teléfono, sino también en tabletas, relojes inteligentes, audífonos y otros dispositivos Galaxy, ofreciendo experiencias continuas entre ellos. Ese enfoque busca que la tecnología acompañe al usuario de forma consistente, sin importar desde qué dispositivo interactúe.
La tecnología más útil es la que pasa desapercibida
A medida que la inteligencia artificial evoluciona, Samsung considera que el éxito no dependerá de la cantidad de funciones disponibles, sino de la capacidad de integrarlas de forma natural en la vida cotidiana.
La meta es que la tecnología deje de sentirse como una herramienta independiente y se convierta en un apoyo silencioso capaz de anticipar necesidades, reducir pasos innecesarios y facilitar las actividades diarias.
Porque, al final, la mejor inteligencia artificial no es la que más llama la atención, sino la que permite que las personas dediquen menos tiempo a interactuar con la tecnología y más tiempo a vivir sus experiencias.
